Hugo Vázquez, economista, enfatiza que el descenso en el consumo de carne vacuna en Argentina se debe principalmente a factores económicos, como la imposibilidad de llegar a fin de mes y la necesidad de cubrir otros gastos esenciales.
Si bien existen tendencias de alimentación que promueven el consumo de huevo, pollo y cerdo, estas elecciones están fuertemente condicionadas por el bolsillo. El aumento de precios de la carne vacuna es el principal motor detrás de estos cambios en el hábito de consumo.