El programa continúa su recorrido por China, mostrando la vida en las orillas de un río. Se observa una "ventilación personal" que alivia el calor de 40 grados. La gran afluencia de turistas se compara con un movimiento de hormigas.
Se acerca a la orilla del río para mostrar animales típicos de la zona. El cormorán, atado a una barcaza, es utilizado por los pescadores para atrapar peces pequeños, ya que solo comen por la noche. A pesar de la utilidad, causa cierta pena ver al ave atada.
También se muestra el proceso de secado de maíz al sol para su posterior uso en comidas. La vida rural se hace presente con niños bañándose en el río, atados con sogas para evitar ser arrastrados por la corriente, y animales de trabajo refrescándose en el agua, también atados para seguridad.