La salida de Edinson Cavani de Boca Juniors marca el fin de un ciclo con sabor agridulce. A pesar de su deseo de triunfar en Argentina y de la ilusión de repetir la hazaña de su compatriota Manteca Martínez, las lesiones y la falta de continuidad impidieron que el uruguayo desplegara todo su potencial.
Cavani se va sin haber logrado un título con Boca, una espina que seguramente le quedará clavada. Similar a lo ocurrido con Ander Herrera, quien a pesar de aportar más en cancha, también se vio afectado por las lesiones.
Ahora, Boca deberá afrontar la Copa Sudamericana sin su estrella, mientras el mercado de pases se agita con la posibilidad de nuevas incorporaciones.