Se reflexiona sobre la fortaleza mental de la selección argentina, recordando que en el Mundial de Catar sufrieron momentos de gran adversidad, como reponerse de empates en partidos clave contra Países Bajos y Francia. Se destaca la capacidad del equipo para dar vuelta partidos y sobreponerse a la presión.
Se menciona que la selección argentina ha mostrado una evolución de "menos a más" a lo largo de la competición, una tendencia que ha caracterizado a los equipos campeones del mundo. Se resalta la importancia del banco de suplentes y la transmisión de la energía y la preocupación del equipo desde el campo de juego.