El partido entre Brasil y Noruega, correspondiente a un torneo internacional, finalizó el primer tiempo con un empate 0 a 0. El encuentro se caracterizó por ser trabado y con pocas oportunidades claras de gol para ambos equipos.
Desde un bar brasileño en Palermo, Leo Carlini reportó la expectativa de los hinchas, quienes a pesar del resultado parcial, mantenían la fe en una victoria de Brasil. La afición disfrutaba del entretiempo con música y bebidas, esperando las modificaciones tácticas para la segunda mitad.
Las opiniones sobre el desempeño de Brasil se dividieron entre la fortaleza física de Noruega y la esperanza en la "malicia" y el "gingado" brasileño. Se mencionó la ausencia de Neymar en la alineación inicial, un factor que generaba debate entre los espectadores.