La eliminación de Brasil del Mundial a manos de Noruega ha sido un duro golpe para el seleccionado sudamericano, que no era considerado el principal candidato al título pero sí un fuerte aspirante.
Expertos y analistas coinciden en que la temprana salida de Brasil, sumada a un desempeño irregular durante el torneo, representa un fracaso y deja un sabor amargo tanto para el equipo como para sus hinchas. Se esperaba más de una selección con tanta historia y tradición futbolística.