La eliminación de Brasil en el Mundial ha sido uno de los peores registros del equipo desde la década de los 90, según análisis periodísticos. La derrota no estaba en los planes del equipo, y la atención se centra ahora en el futuro de Carlo Ancelotti, cuyo contrato aún está vigente pero cuya continuidad es incierta tras el resultado.
Los analistas destacan que el equipo brasileño no cumplió con las expectativas, y la temprana salida del torneo genera sorpresa y debate. Se menciona que la renovación del contrato de Ancelotti podría verse afectada por esta inesperada eliminación, marcando un hito negativo en la historia reciente del fútbol brasileño.