El partido entre Brasil y Noruega se presenta complicado para la selección brasileña, que aún no logra imponer su juego. Se compara la situación con el partido de Argentina contra Cabo Verde, sugiriendo que un apoyo arbitral similar al que supuestamente tuvo Argentina sería beneficioso para Brasil.
Los entrevistados expresan su deseo de que Brasil gane, pero reconocen la dificultad del encuentro. Se discute la posibilidad de que el partido se defina en la larga, y la importancia de mantener la concentración y la estrategia.
Surge la pregunta sobre si el árbitro ayudó a Argentina en su partido anterior, a lo que los entrevistados responden con evasivas y minimizan la supuesta ayuda. Se enfatiza que Brasil nunca ha sido perjudicado arbitralmente, a pesar de que algunos brasileños piensen lo contrario.