La temporada de invierno en Bariloche enfrenta incertidumbre debido a la falta de nieve, crucial para el turismo estudiantil y la actividad de esquí. Si bien hay expectativas de reservas, especialmente de turistas brasileños, la nieve está llegando tarde y las temperaturas actuales no son favorables.
La nieve artificial se utilizó el año pasado y se espera que las pistas se extiendan en agosto. Sin embargo, el alto costo de los viajes y la temporada de esquí, similar al año pasado, hacen que la actividad sea accesible solo para un sector reducido de la población, a pesar de ser la clave económica de la ciudad.