El turismo en Barcelona sigue siendo un motor económico a pesar de las altas temperaturas, con un flujo constante de visitantes, especialmente de Reino Unido y Alemania. La ciudad acoge eventos importantes como el Tour de France y la Fórmula 1, manteniendo la afluencia turística.
Sin embargo, el gobierno catalán busca regular y limitar los pisos turísticos para controlar los precios de los alquileres, con el objetivo de eliminarlos gradualmente. Esta medida busca proteger a los residentes de los altos costos de vivienda, aunque el turismo sigue siendo una fuente de ingresos significativa.