Se observa otra casa y la aparente ausencia de habitantes. Un chico menciona haber vivido allí por más de ocho años, proveniente del Chaco, y describe una vida dura con muchos perros, gente "muy loca" y senderos interminables.
Ante la pregunta de si se puede hablar con alguien, la respuesta es que "hablaría con nadie, son muy peligrosas las personas que están ahí", debido a que son "muy territoriales".