Carlo Ancelotti anticipó que Noruega sería un rival sumamente difícil para Brasil, debido a su estilo de juego de contraataque y su contundencia ofensiva. La estrategia noruega se adaptaba bien para enfrentar a Brasil.
La previa del partido ya indicaba la complejidad del encuentro, y el resultado final confirma las predicciones de Ancelotti sobre la dificultad que representaría Noruega para el equipo brasileño.