Se discute la necesidad de dos camillas y dos ambulancias si el Chavo sufriera un accidente, además de la logística para rellenarlo de sangre. El Chavo, a pesar de escuchar, prefiere "volver a dar que seguir escuchándote".
La conversación se torna surrealista al hablar de las posibles consecuencias de un accidente del Chavo y la cantidad de sangre necesaria. La respuesta del Chavo indica un deseo de evitar la conversación o la situación.