Tras la abolición de la esclavitud en Curazao, los exesclavos buscaron tierras para vivir y cultivar. La protección de sus cosechas contra animales se lograba mediante el uso de cactus, y la música a menudo acompañaba las labores del campo.
El museo destaca la figura de Tula, símbolo de la resistencia durante la esclavitud y hoy héroe nacional. La visita al museo ofrece una comprensión profunda de la historia y las costumbres de la isla, incluyendo datos como la llegada de la electricidad en 1902 y la abolición de la esclavitud en 1863.