Nelly se enfrenta a la Señora Olson, acusándola de ser obesa y de insultar a su madre. La Señora Olson se defiende, afirmando que no es obesa sino robusta, y que sus huesos están cubiertos de carne. Mili interviene, defendiendo a su madre y pidiendo a Nelly que no diga nada más.
Nelly, a pesar de la confrontación, se compromete a ser buena y promete decirle la verdad a su madre, lo que genera un momento de reconciliación y amor incondicional. La escena concluye con un llamado al trabajo.