El testimonio de una sobreviviente de la tragedia en Venezuela revela el profundo impacto emocional y la desesperación que viven quienes perdieron todo. La mujer relata cómo tuvo que salir por huecos en las paredes y la dificultad de encontrar agua limpia entre los escombros.
Describe el terror del ruido y la destrucción, con edificios enteros desapareciendo y el mar visible donde antes no lo estaba. La búsqueda de amigos y familiares sepultados añade un dolor insoportable a la experiencia.
La magnitud del desastre se hace evidente con 198 edificios caídos en una zona de 6-7 kilómetros. La sobreviviente expresa su deseo de haberse ido también, pero reflexiona sobre la importancia de estar viva y empezar de cero, aunque la pérdida del hogar y la incertidumbre sobre el futuro son abrumadoras.
A pesar del shock y la tristeza, la solidaridad de amigos y compatriotas ofrece un atisbo de esperanza. La comunidad venezolana se destaca por su apoyo mutuo, brindando refugio provisional y ayuda, aunque la falta de un hogar propio sigue siendo la principal preocupación.
La entrevistada también resalta la importancia de la fe y de las amistades en momentos de crisis, y agradece el apoyo recibido, incluyendo la difusión de su testimonio en C5N. La necesidad de reconstruir un hogar y la búsqueda de medios para lograrlo son el anhelo central.