La periodista analiza el impacto de las redes sociales en el periodismo actual, donde los protagonistas políticos a menudo se comunican directamente con la gente a través de plataformas como Twitter e Instagram.
Si bien reconoce la utilidad de estas herramientas, expresa cierta incomodidad con esta dinámica y defiende la importancia del periodismo tradicional de investigación, que requiere "caminar los pasillos" para obtener información que el poder no siempre quiere mostrar.