El Parque del Este en Caracas se ha convertido en un mega acampamento para unas 600 familias que huyeron de sus hogares tras el terremoto por temor a permanecer en edificios. La organización del espacio incluye la creación de áreas para que los niños jueguen, pinten y hagan deporte, brindando contención emocional.
Además de la asistencia recreativa, se proveen servicios de alimentación y salud. Empresas privadas colaboran activamente, como una óptica que proporciona lentes a quienes los perdieron, demostrando la solidaridad en medio de la crisis.
La necesidad de documentación y recetas médicas es otra arista compleja de la emergencia, evidenciando la magnitud de la reconstrucción necesaria para estas familias afectadas.