La madre de Agostina relató el profundo dolor que siente tras la muerte de su hija, exigiendo perpetua para el culpable y denunciando que se han dicho mentiras sobre el caso.
Con la voz quebrada, expresó el daño irreparable que le causaron y la crueldad de la situación, afirmando que solo ella y su familia conocen la verdad.
Describió el sufrimiento vivido y la dificultad de seguir adelante, especialmente al acercarse la fecha en que su hija cumpliría 15 años y ya tenían planeada la fiesta.