A mil días de la incursión de Hamas en Israel y la guerra en Gaza, la población palestina sufre las devastadoras consecuencias del conflicto. Narran pérdidas de familiares, bienes y el futuro de sus hijos, además de haber sido desplazados en múltiples ocasiones debido al bloqueo y los combates.
Las historias compartidas reflejan la humillación y el sufrimiento causado por la guerra, con familias que han perdido hogares, tierras, cultivos y seres queridos. La situación se agrava por la destrucción de escuelas y universidades, lo que compromete la educación de las nuevas generaciones.