La tensión en Medio Oriente se mantiene alta con la ceremonia fúnebre de Ali Khamenei, líder supremo iraní fallecido el 28 de febrero, en el marco de la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Se espera la asistencia de alrededor de 100 delegaciones internacionales, con una movilización estimada de 10 a 20 millones de personas durante siete días. Irán ha amenazado a Estados Unidos e Israel con represalias contundentes en caso de un ataque selectivo.
Mientras tanto, Donald Trump se muestra optimista sobre el cumplimiento de acuerdos por parte de Irán, especialmente en lo referente a su programa nuclear y el estrecho de Ormuz. Sin embargo, los iraníes se muestran más firmes en sus posturas. Se especula que el hijo de Khamenei podría asumir el liderazgo, aunque su estado de salud es incierto.