Ernestina Pais describe cómo aprendió el oficio de la televisión trabajando junto a Jorge Ginzburg, quien le enseñó la importancia de estar presente desde la edición de la nota hasta la conducción del programa.
Pais, quien poseía un estilo irreverente y humorístico desde nacimiento, se sentía cómoda frente a cámara y detrás de ella, sin mucha diferencia entre ambas facetas.
Ginzburg supo ver y potenciar ese estilo, y se convirtieron en grandes amigos, lo que facilitó la colaboración profesional.