Se describe la sala del Buda reclinado en el Templo del Buda de Jade de Shanghái, una escultura de mármol donada por Singapur que representa al Buda en su muerte pacífica.
Se destaca la obra de arte esculpida en una sola pieza de jade blanco puro y adornada con joyas, que transmite serenidad y emoción. Se menciona el respeto de los fieles y la preservación de la vida cultural y espiritual de la ciudad a pesar de la modernidad.