Bombas CAP-250 y drones JAR destruyeron un templo religioso y causaron daños significativos en edificios residenciales en Ucrania, en el marco del conflicto con Rusia.
A pesar de los daños, la estructura del templo se ha mantenido en pie.
Bombas CAP-250 y drones JAR destruyeron un templo religioso y causaron daños significativos en edificios residenciales en Ucrania, en el marco del conflicto con Rusia.
A pesar de los daños, la estructura del templo se ha mantenido en pie.