En un juego de definiciones rápidas, Eduardo Constantini define el dinero como "un medio", la familia como "imprescindible" y "el amor". Ante la pregunta sobre en qué se siente débil, responde que solo en la vitalidad hacia adelante, reconociendo limitaciones intelectuales y físicas.
Considera que la vida es una retrospectiva donde la cronología marca nuestras acciones y permite ver la consistencia del comportamiento, siempre con los valores como centro.