El esplendor del hotel decayó con la Primera Guerra Mundial, que afectó el turismo europeo y los insumos.
El golpe final llegó en 1917, cuando el presidente Hipólito Yrigoyen prohibió los juegos de azar, actividades clave para el hotel.
El esplendor del hotel decayó con la Primera Guerra Mundial, que afectó el turismo europeo y los insumos.
El golpe final llegó en 1917, cuando el presidente Hipólito Yrigoyen prohibió los juegos de azar, actividades clave para el hotel.