Debido a las condiciones climáticas adversas en Miami, el entrenamiento de la selección argentina se trasladó al gimnasio.
Se informa que el mal tiempo, incluyendo diluvios, impidió la realización de la práctica al aire libre.
Se menciona la preocupación por el estado físico de jugadores como Medina, Molina y Nico González, quienes sufrieron calambres, aunque se aclara que no hubo lesiones graves.