La tensión entre China y Taiwán se incrementa luego de que China reanudara patrullas costeras al este de Taiwán, a pesar de las quejas de Taipei y países europeos. La Guardia Costera china informó que estas operaciones buscan controlar e inspeccionar buques.
China defiende estas patrullas como "razonables, legales, legítimas y necesarias", acusando a Japón y Filipinas de violar el derecho internacional. Las acciones chinas generan preocupación por la estabilidad regional y la libertad de navegación.