Charles le pregunta a Laura cómo está su hermana, quien solo come azúcar y llora, y si extraña a su mamá. Laura responde que sí, y que su mamá quiere ver a Charles en la iglesia para estar a solas.
Charles se niega a ir a suplicarle frente a las demás mujeres. Laura le asegura que no se trata de suplicar y que su mamá la espera a las dos. Charles duda, pero Laura insiste en que su mamá recuperó el sentido y lo espera.