La única solución eficaz a largo plazo para controlar la plaga de conejos en Australia podría ser biológica, pero los virus utilizados previamente están perdiendo eficacia debido a la resistencia genética de los animales.
El virus de la mixomatosis, que en los años 50 eliminó a más del 98% de los conejos, ya no es tan efectivo.
Científicos trabajan en nuevas cepas virales, pero el proceso de desarrollo, registro y aplicación podría tardar entre 6 y 10 años, y depende de la financiación gubernamental a largo plazo, que actualmente es insuficiente.
De no actuar, la población de conejos podría multiplicarse por 100 en 12 a 18 meses, lo que resultaría en costos aún mayores.