En Venezuela se vive una dualidad durante las tareas de rescate: mientras los "topos" (rescatistas) trabajan incansablemente bajo tierra, las "ratas" (policías y militares) se dedican a robar dinero y bienes de los departamentos afectados. Esta 'guerra' entre quienes salvan vidas y quienes se aprovechan de la desgracia es una cruda realidad.
El periodista Osvaldo Cabello había acusado previamente a equipos extranjeros de espionaje, pero la situación actual expone la corrupción interna. La metáfora de "topos versus ratas" describe la lucha entre la solidaridad humana y la codicia más abyecta en medio de la tragedia del terremoto.