Se proyecta una reactivación económica para el último trimestre de 2026 en Argentina, con expectativas favorables para el año siguiente.
Esta proyección se basa en la estabilidad macroeconómica y la reconversión de la matriz productiva, lo que podría generar un impulso en el consumo y la inversión.
Se destaca la importancia de las expectativas empresariales para estimular la contratación, la mejora de locales y la adquisición de capital de trabajo.