La inflación de junio se ubicaría por debajo del 2% intermensual, marcando una desaceleración respecto a meses anteriores.
Sin embargo, persiste la preocupación por la reactivación del consumo y el poder de compra de los argentinos.
Se cuestiona la veracidad de los datos de consumo que indican récords históricos, argumentando que no reflejan la realidad del bolsillo.