Una argentina que vive hace un año y medio en Estados Unidos compartió su experiencia laboral y personal en Miami, destacando la búsqueda de oportunidades y el deseo de formar una familia.
Trabajando 16 horas diarias y con dos empleos, logró generar un "diferencia" económica, aunque confesó que extraña su país y piensa en retornar.
Su testimonio resalta la dualidad de buscar un futuro mejor en el extranjero mientras se mantiene el vínculo afectivo con la tierra natal.