El segmento final del programa se centró en Aqaba, ciudad portuaria en el Mar Rojo, marcando la confluencia de Jordania, Arabia Saudita, Israel y Egipto.
Se destacó la importancia histórica del Mar Rojo como conexión de rutas comerciales milenarias, como la Ruta de la Seda, conectando Europa con Asia.
La experiencia en Jordania fue descrita como un viaje enriquecedor que permitió reconectar con la historia y la cultura de la región.