La devastación en Venezuela tras los terremotos es total, especialmente en La Guaira, una ciudad que parece haber sido bombardeada. Miles de personas han perdido sus hogares y la crisis habitacional se perfila como un problema monumental.
Se estima que 189 edificios han sido destruidos, y muchos otros, aunque en pie, son inhabitables por cuestiones de seguridad. La remoción de escombros será una tarea titánica.
Los sobrevivientes se enfrentan a la pérdida total de sus pertenencias y a la incertidumbre de dónde serán reubicados, mientras se improvisan campamentos precarios para albergar a los miles de damnificados.