La situación en Venezuela tras los terremotos es desesperante, con casi 2.000 víctimas fatales y más de 10.000 heridos. Se estima que 50.000 personas continúan desaparecidas, especialmente en la zona de La Guaira, donde más de 50.000 edificios han sido destruidos. Las cifras oficiales se consideran desactualizadas ante la magnitud de la catástrofe.
Las estimaciones del Centro Geológico de Estados Unidos, que consideran la infraestructura y la capacidad de respuesta, sugieren que la realidad podría ser aún más grave. La proyección de daños y el número de damnificados apuntan a una crisis humanitaria de grandes proporciones, con una infraestructura devastada y una población en estado crítico.