Un trágico accidente ocurrió en Asia cuando un niño de 11 años robó el auto de su padre y atropelló a un grupo de monjes budistas que caminaban por la ruta, causando la muerte de al menos nueve de ellos.
El niño, que intentó dar una vuelta en el auto robado, circulaba a alta velocidad. La imprudencia del menor provocó la muerte de los monjes y dejó a uno de ellos gravemente herido. El niño quedó detenido, y se investiga la posible responsabilidad de su padre, propietario del vehículo.