Un niño de 11 años robó el auto de su padre en Tailandia y atropelló a una peregrinación de monjes budistas, causando la muerte de nueve personas y dejando a otra gravemente herida.
El grupo, compuesto por 35 monjes y 5 seguidores, realizaba una peregrinación de 260 kilómetros. Según testigos, el niño conducía a alta velocidad y no pudo evitar embestir a los monjes que marchaban en fila.
Las autoridades tailandesas investigan el suceso y la responsabilidad del menor, quien fue sometido a una evaluación. Se espera determinar las circunstancias exactas del robo del vehículo y el trágico accidente.