La búsqueda de sobrevivientes en Venezuela continúa, con la esperanza de encontrar más personas con vida tras el devastador terremoto. Se destaca la tecnología utilizada, incluyendo sonares y cámaras térmicas, para detectar movimientos y sonidos tenues bajo los escombros, especialmente en casos donde las personas no pueden comunicarse.
A pesar de los esfuerzos, la cifra de víctimas fatales sigue siendo alta y los números oficiales aún no reflejan la magnitud total de la tragedia. La preocupación se centra también en la búsqueda de Lucas Gámez, un niño argentino de padres venezolanos, quien aún se encuentra bajo los escombros.
La madre de Lucas mantiene viva la esperanza, durmiendo en la zona del derrumbe. Se detectó una temperatura corporal en el área donde podría estar, lo que alimenta la posibilidad de encontrarlo con vida. La comunidad internacional y los equipos de rescate siguen trabajando incansablemente.