Se relata la conmovedora historia de Lucas Gámez, un niño desaparecido tras el terremoto en Venezuela, cuya madre mantiene la esperanza de encontrarlo con vida. Se menciona el caso de un bebé de 18 días que sobrevivió 32 horas bajo los escombros, como un precedente de milagros en la tragedia.
La búsqueda de Lucas Gámez continúa, y se destaca la importancia de no perder la esperanza, ya que cada vida vale, independientemente de las estadísticas de víctimas.