Tras un terremoto, la fase de emergencia sanitaria inicial da paso a la aparición de epidemias y otras enfermedades infecciosas, lo que requiere una atención continua y planificada. La reconstrucción de la infraestructura sanitaria, como hospitales y centros de salud, es fundamental.
Paralelamente, la reconstrucción edilicia de viviendas, escuelas y otros edificios es crucial para la recuperación a largo plazo. Se destaca la necesidad de un equilibrio entre la atención sanitaria y la reconstrucción física para abordar la complejidad de la post-tragedia.