En Miami, Luis se reencontró con un antiguo conocido de Rosario, Sebastián Kaplan, a quien ubicó a la vuelta de su colegio.
Ambos recordaron la rivalidad entre el Superior de Comercio y la Dante Alighieri, colegios de Rosario, y las anécdotas de enfrentamientos entre estudiantes de ambas instituciones.
El encuentro casual en una peluquería de Miami Beach generó un momento de nostalgia y camaradería entre los rosarinos.