Se presenta a Bruno Gilot, un pastelero francés que dirige una panadería en Villa Ortuzar. Se destacan sus creaciones, como croissants y empanadas de manzana hechas con masa madre.
Se resalta la maestría de Bruno en pastelería, chocolatería y heladería, manteniendo un estilo parisino auténtico en sus elaboraciones.
Se menciona que, si bien Bruno no suele usar dulce de leche en sus preparaciones francesas, a veces adapta algunas especialidades para fechas particulares.