Los vecinos de Virrey del Pino, La Matanza, viven con miedo y resignación ante la narcoactividad que se apoderó del barrio. La calle, antes un espacio de convivencia, ahora es territorio de los delincuentes.
A pesar de conocer la identidad de los narcos, como los hermanos Galeano y "Pinguli", la policía y la justicia no brindan respuestas, dejando a la comunidad y a la familia de Candela, la nena de 14 años asesinada, sin protección ni justicia.