Se informa que la casa de uno de los presuntos delincuentes, conocido como Neco o Queco, fue incendiada por vecinos hartos de la venta de drogas y la violencia en el barrio de La Matanza. Este individuo, que estuvo preso hasta marzo, es señalado como uno de los involucrados en el tiroteo que terminó con la vida de Candela.
Jorge, familiar de la víctima, expresa el miedo de los vecinos a hablar por temor a represalias, pero señala a los nombres de los supuestos delincuentes: Jorge Galeano, Keiko Galeano y un tal Pinguli. La policía y la justicia son criticadas por su inacción ante la situación.