Se relata la historia de colecciones de joyas de figuras célebres como Elizabeth Taylor y la reina Isabel II, destacando tres piezas emblemáticas de Taylor: el diamante Taylor Barton, la perla peregrina y el diamante cruz.
Se narra la historia del diamante cruz, que perteneció a Vera Cruz y fue adquirido por Richard Burton. También se detalla la historia de la perla peregrina, con casi cinco siglos de antigüedad, que formó parte de la corona española y fue poseída por figuras como Felipe II y Napoleón III, hasta que Burton la compró para Taylor.
Finalmente, se menciona el diamante Taylor Barton, obsequiado por Richard Burton a Elizabeth Taylor por un millón cien mil dólares. La joya debutó en el cumpleaños de Grace Kelly, luciendo en un collar diseñado por Cartier.