Se relata la historia de las joyas de Elizabeth Taylor, destacando tres piezas emblemáticas: el diamante Taylor Barton, la perla peregrina y el diamante cruz.
Se menciona que la colección de Taylor solo fue superada por la de la reina Isabel II.
Se detalla la historia del diamante cruz, que perteneció a Vera Cruz, esposa de Alfred Cruz, y fue adquirido por Richard Burton en una subasta.