El presidente ucraniano, Zelensky, envió un mensaje urgente a los aliados occidentales, principalmente a Estados Unidos y Europa, solicitando acelerar y reforzar el suministro de sistemas de defensa antiaérea tras un masivo bombardeo perpetrado por Rusia en las primeras horas del jueves.
Zelensky confirmó que el ataque, que combinó oleadas de misiles de crucero, misiles balísticos y cientos de drones kamikaze, fue diseñado para infligir el máximo nivel de destrucción. A pesar de que los sistemas locales interceptaron un gran porcentaje de la ofensiva, el mandatario remarcó que las capacidades actuales resultan insuficientes ante la escasez de baterías Patriot y armamento antibalístico.
Las operaciones de búsqueda y rescate se concentran en los puntos de impacto en la capital, que fue el objetivo principal de la incursión del Kremlin, aunque los daños también alcanzaron a regiones como Kharkov, Saporizhia y Sumy. El balance provisional compartido por las autoridades de Kiev detalla que al menos 21 personas perdieron la vida, cerca de un centenar requirieron asistencia médica de urgencia y más de 100 edificios residenciales y comerciales sufrieron destrozos severos, consolidando a esta jornada como una de las más mortíferas y destructivas en lo que va del conflicto armado.