El gobierno de Javier Milei transita una recomposición hacia un perfil más conservador tradicional, alejándose del modelo libertario original. Esta mutación se refleja en la pérdida de confianza de los jóvenes y un aumento en la adhesión de sectores de nivel socioeconómico alto y hombres, emulando el voto de Juntos por el Cambio en 2023.
El 67% de los votantes de Milei y el 45% de los de Bullrich expresan preocupación por la deriva del gobierno. El desafío se centra en la construcción política y la posible reforma electoral, incluyendo la defensa de las PASO, como señaló Axel Kicillof, ante un gobierno percibido como débil.